EL IMPERIO ART DECO
Desde que descubrí esta serie quedé maravillada con la puesta en escena, la estética y la ambientación, en cada detalle.
Se trata de una recreación de una galería de alta costura situada en la Gran Vía madrileña de los años 50. Fiel al estilo de la época este almacén, referente de la moda, no podía más que llevar como estampa un estilo opulento: el ART DECO.
En el Interiorismo comercial, siempre decimos que lo más importante es trasladar la marca al espacio y esa es una premisa que galerías Velvet supo mantener de principio a fin.
El Isotipo Velvet: El inicio de toda la ambientación.
Levante la mano quien ve un cuello femenino de sastrería con reminiscencias egipcias? Yo! Ja.
Para ser sincera no tengo certeza de que así sea pero lo que es innegable es la utilización de las figuras mesopotámicas muy utilizadas en el art deco, como el triángulo y sus ángulos agudos, para dar forma a esta abstracción, que en esta serie se convirtió en la insignia de la elegancia y sofisticación.

La insignia presente en cada elemento de la decoración.

Lámparas colgantes, apliques de pared, barandas de la doble altura, puertas, ventanas y ascensores llevan esta marca registrada. Podemos ver la insignia Velvet por doquier.
Del opulento salón de ventas a la austeridad del taller.
Es asombroso el arte de jerarquizar a través del diseño y la ambientación. En estas dos caras de la misma moneda (o en este caso de la misma galería) tenemos por un lado el espacio de venta, con una estética inspirada en el edificio Crysler de New York de los años 30, donde abundan el mármol, las incrustaciones de madera, y una iluminación bastante tenue.
Esta combinación generando una atmósfera pesada y oscura pero para los cánones de la época se traducía en un símbolo de sobriedad, elegancia y sofisticación.



Por otro lado, tenemos el área de talleres y residencia de las modistas de la tienda donde abunda la simpleza y sencillez.
Las carpinterías y los enchapados en madera adoptan un color blanco, al igual que el mobiliario y las estanterías, dando lugar a espacios luminosos y refinadamente rústicos.


El simbolismo detrás de los objetos.
Dentro de los talleres, que se caracterizan por estar teñidos de un blanco casi monocromáticos, se asoma este símbolo de la masculinidad, tradición, y seriedad, tapizado en cuero marrón. Es el área gerencial representada en un sillón.
De esta manera, no resulta casual que el emblemático Chesterfield de 3 cuerpos fuese el elegido para que los altos directivos de las galerías se sienten a presencias la propuesta para las nuevas colección.

El espíritu de la época.
La trama de la serie también es un reflejo del espíritu art deco.
Alberto Márquez, el joven hijo de una familia distinguida de clase alta, llega para hacerse cargo de la empresa de su padre: Las Galerías Velvet. En su tarea de sacar la empresa adelante debe re significar la idea de progreso sacando a relucir su impronta elegante, funcional y modernista mientras lucha a capa y espada por el amor de Ana, una costurera de sus galerías que con su talento y frescura rompe con ciertas normas sociales.
Pocas veces vi una historia tan atrapante y que contagie tanta pasión. Si todavía no la vieron agendela en su lista de Netflix porque no tiene desperdicio!
Eso sí… todavía no me cuenten el final!








